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Día Negro
¿Quién lo dijo?
Discurso
En memoria de Rafael Sans

Rafael era un chico grande. Solidario, con sensibilidad estética y muy preocupado por los temas sociales, la justicia y la libertad.
Como muchos de nuestra generación, apenas pasados los 20 años, se vinculó con una organización política y canalizó sus ansias de justicia en una militancia para la cual su vida estuvo muy comprometida desde el principio.
También como muchos en ese período, dio su vida; la entregó a una causa. Él la entregó con tanto compromiso que no dejó que se la arrebataran los genocidas. Se les adelantó; con sus 24 años intensos.
Hoy hubiera cumplido 60 años. Sus amigos y familiares sobrevivientes nos quedamos con ganas de saludarlo y de brindar con él.
El Bosque de la memoria de Rosario tiene una placa que lo recuerda. En el mural de España y Salta está su nombre.
Lo recordamos como el tipo bueno que fue. No es justo que gente así desaparezca. No es justo y nunca lo va a ser. Eso es la memoria.
Producción Cinematográfica a escala regional. En busca de un modelo sustentable en la era digital.




Este es el resultado de un trabajo de investigación que realizamos entre 2008 y 2010, en el marco de la cátedra Diseño y Producción Audiovisual 2 de
Los objetivos fueron describir el modo de producción y comercialización de largometrajes en el orden regional y analizar los resultados de la aplicación del modelo nacional de producción industrial.
Como producto de este trabajo se obtuvieron herramientas concretas, como un Ranking de las recaudaciones de taquilla de las películas estudiadas, una fórmula para calcular el punto de equilibrio en un largometraje nacional sometido al régimen de fomento industrial y una tipología de los 4 modos productivos de largometrajes en la región.
También vimos que el sistema establecido en
Fuera del sistema de subsidios la producción de largometrajes no es sustentable. Tampoco es sustentable la producción que solo pretende recuperar los costos a través de los subsidios.
Es inexorable un cambio muy importante en los próximos años, para dar cabida a la inmensa corriente productiva que crece por fuera del sistema. El signo de la década que comienza es la convergencia comunicacional, con nuevos modelos productivos, nuevas tecnologías y nuevos modos de consumo.
Entre una Hilux gris y un Falcon verde


Hace muy poco; el día que murió Néstor Kirchner vi mucha gente llorando; mucha gente…
Eran algo más de las nueve de la mañana de ese día, cuando recién me habían avisado por teléfono de la novedad, que me pegó muy fuerte; como esos cachetazos que no se sabe bien de dónde vienen.
Por supuesto que inmediatamente me puse a reflexionar sobre el futuro…
En esas circunstancias lo vi al de
Me miraba buscando complicidad y gritaba muy fuerte y contento con cara de De Angeli: - ¡Se murió Kirchner… se murió Kirchner!
Me pasó a menos de dos metros.
Me dejó perplejo, porque no me había percatado aún de la otra cara de la moneda; no había tenido tiempo ni de pensar en la derecha reaccionaria que se alegraría de esta muerte y seguramente ya a esa hora estaría elucubrando alguna conspiración.
Por suerte los Falcon verdes ya no funcionan como antes, porque de funcionar como hace 40 años las Hilux grises les hubieran ido a golpear las puertas de las cocheras.
Aprendiendo con los alumnos. La tercera es la vencida.
Seminario 2010 en la EPCTV
Comenzó un nuevo año de Seminario de Especialización en
En el turno tarde, el Seminario está a cargo de Raúl Bertone, director de
Esta asignatura es la culminación de la carrera de Realización Audiovisual y comprende fundamentalmente la realización del trabajo final, que consiste en una producción audiovisual de carácter profesional. También producen los alumnos otros trabajos prácticos previos, evaluaciones parciales y una monografía sobre alguno de los temas desarrollados.
En el programa se detallan las unidades temáticas, la metodología, las formas de evaluación y la bibliografía. En el turno tarde la actividad está orientada a Producción. En el turno noche a Puesta en escena.
Este 2010, en el turno tarde tenemos como pasante a Luciana Enríquez, colaborando en la coordinación y asesoramiento de las actividades académicas, especialmente en el trabajo con los alumnos de etapas avanzadas, que ya regularizaron el Seminario.
Por otro lado, Sofía Elizalde, alumna del Seminario, está realizando una pasantía en el Centro de Documentación Multimedia del
Las clases y reuniones de taller se realizan los miércoles de
Finalmente, los jueves, también de
Negra Idea
Gente en el puente
Marginación
Confusion en el MACMa

Tres obras de Confusion Group, pasaron a formar parte de la colección permanente del Museo de Arte Contemporáneo de Madrid.
Las obras del grupo son: Viendo la vida pasar, pintura de técnica mixta; Gurugle, escultura que integra videoarte, y Disculpen las Molestias una videocreación/performance ganadora de tres premios y finalista en más de 25 festivales internacionales.
Estos trabajos formaron parte de la octava edición de Madrid Tentación, Salón Internacional de Colectivos de Creadores Independientes y Nuevos Espacios de Arte, una plataforma del arte alternativo y trasgresor, para quienes están trabajando y aportando al arte de vanguardia desde diferentes soportes y manifestaciones.
La fundación Temas de Arte adquirió las obras y las donó al Museo para su colección permanente.
Dos de los miembros de Confusion Group son Rafael y Eduardo Bertone, mis sobrinos. Más sobre el grupo en confusiongroup.blogspot.com
Buenas prácticas en política
Las expresiones públicas del Director Provincial de Turismo de
Antes de este gobierno hubo otro, y antes otro, y otro más; 6 períodos desde la reconquista de
A mediados de 2009, habiendo transcurrido un año y medio del actual gobierno provincial, me crucé en la publicación Punto Biz con esta declaración, que consideré inoportuna y desafortunada, pero preferí pasar por alto:
«Consultado por punto biz por la salida de Nardone, Reggiani dijo que al ex funcionario le había tocado “el trabajo sucio y silencioso de reacomodar toda la estructura después de años de trabajo de otro partido”….»
Sobre fin de año otra brutal embestida contra la memoria, esta vez en la revista Ladevi del 14 de diciembre, me llevó a reflexionar que estamos ante un acto de gran resentimiento, mezquindad y egocentrismo, de un funcionario que juega peligrosamente a la politiquería:
“No empezar de cero sería poco serio. Técnicamente el desarrollo en Santa Fe en las últimas dos décadas fue planteado en términos arcaicos, alocados y fuera de planificación territorial (…) Hubo una decisión política y estratégica de no darle importancia al turismo como una fuente de ingresos”
Qué fea costumbre la del funcionario que cree que todo empieza cuando él llega, desconsiderando hasta lo hecho por su propio gobierno hasta el momento. Qué concepto mezquino el del político que confunde la actividad estatal con la partidaria. Qué desagradable suena cuando el profesional o el gobernante se regodean denostando a sus pares.
Cuando nos tocó gobernar, ni por casualidad se nos ocurriría decir que lo que hicimos fue una gestión de partido político. Siempre hablamos del Estado y siempre con gran respeto del trabajo conjunto con el sector privado, el académico, las ONG, los gobiernos de las provincias vecinas, el gobierno nacional.
Cuando trabajamos las primeras etapas del Plan Estratégico Provincial de Turismo, recorriendo toda la provincia, después de haber compartido con empresarios del sector interesantísimas jornadas con colegas de toda la región Litoral en la elaboración del Plan Estratégico Federal de Turismo Sustentable para
Mientras tanto el gobierno provincial promovía, junto a empresarios y municipios acciones como: el congreso Tourcom con
No. No hay que empezar de nuevo. Hay que seguir para adelante liderando el sector y reorientando el rumbo si lo consideran necesario. Pueden cambiarle los nombres a las cosas, crear programas más modernos, superadores. Pueden hacer nueva obra pública, inversiones más importantes. Así se responde a las expectativas de la población.
Demoler todo lo que antecede a un gobernante es un signo de debilidad, ignorancia e incompetencia. La crítica y la acusación a ciegas no alcanzan para gobernar. Cuando el gobernante se cree dueño de la verdad actúa con personalismo; y el personalismo destruye las instituciones.
Para gobernar en Democracia se necesita sentido común y paciencia para transformar la realidad a partir de lo establecido. El buen gobernante sabe llegar a todos los actores de la sociedad, piensen como piensen, comunicar su proyecto con entusiasmo y buscar el consenso para establecer las normas necesarias para ordenar la transición.
Ya pasaron dos años. ¿No sería mejor que Turismo de
Emprendedora que sueña con viajar
Para viajar a España
Amigos, me comprometo a ayudarlos a cumplir sus sueños! Los contacto por lo siguiente: me gané una beca a España pero no dispongo de medios para costear los gastos. Entonces, decidí ofrecer + de 1000 esculturas de mi autoría desde $10 c/u para conseguir los fondos. ¿Me ayudas? Gracias,
Flavia Mauro /
Directora de Arte
Memorias de la EPCTV - 2

El milagro de Margarita
El primer año de vida de
Para quienes no conocen el edificio de
La primera cohorte de inscriptos fue muy heterogénea; había gente de todas las edades, intereses y orígenes. Esto no era extraño, dado que era la primera escuela de la especialidad que existía en Rosario y alrededores. Por lo tanto muchos interesados habían pasado ya la edad convencional de comenzar la educación terciaria. La primera en inscribirse fue Mariana Wenger, que ahora es una de las más destacadas entre los realizadores vernáculos.
El desfile de interesados siguió hasta pasar holgadamente los cien anotados formalmente. La primera sorpresa la dio una planilla que apareció con una alumna de 63 años. Enseguida pensamos que el escribiente de turno se había confundido y se trataba de un 36 escrito al revés y el frenesí del comienzo nos hizo olvidar del asunto hasta que el primer día de clase apareció Margarita Auvieux con sus 63 reales.
Claro que a Margarita le costaba hacer grupos para trabajos prácticos con compañeros de entre 18 y treinta y pico, pero el tema no la amedrentó; era docente jubilada y no tuvo inconvenientes en avanzar en el plan de estudios sin prisa y sin pausa, mientra sus compañeros perdían tiempo como si les sobrara. Entre sus obras realizadas como trabajos prácticos recordamos Mercado de Pulgas, un audiovisual producido junto a Guillermo Levain, con quien también realizó el cortometraje Anatomía de una clase, ambos de 1984. Además, realizó el cortometraje Cuidado, anda suelto, una historia sobre un "verso" en la calle.
Margarita aprobó todas las materias de primero y segundo años con gran aplicación, colaboraba en todo y hasta actuó en el cortometraje Ultimo plazo, de Carlos Coca y Guillermo Street. Cuando estaba cursando el último año el Ministerio lanzó un plan de actividades para la tercera edad, invitando a las escuelas a proponer cursos y talleres. Cuando nuestra propuesta de Taller de Cine para Adultos Mayores fue aprobada y llegaron las horas cátedra para el docente en cuestión, la movida no se hizo esperar y Margarita dejó de ser alumna y pasó a ser la docente del curso, que ella misma se encargó de coordinar y promover con el PAMI.
Ella era muy ordenada y siempre reservaba los equipos que utilizaría en el Taller con varios días de anticipación, de manera que en más de una oportunidad cuando los alumnos de la carrera iban a pedir los pocos equipos que había disponibles, éstos estaban ocupados porque “los viejos” estaban filmando algo.
Tres años después Margarita murió el 11 de agosto de 1989 -hace 20 años- y ese fin de año organizamos un homenaje al que invitamos a su familia. Hablando con ellos nos terminamos de anoticiar de algunos detalles de su vida que desconocíamos, como por ejemplo que al ingresar a
Seminario de Especialización - EPCTV - 2009

Taller de Redacción Documental y Publicitaria - UAI 2009
Qué Barcelona ni ocho cuartos
Por Raúl Bertone
Publicado en Rosario Expres de febrero de 2009
Rosario tiene mucho para parecerse a la segunda ciudad de España y esos parecidos van desde el destino histórico, hasta el perfil político, económico, productivo, cultural y turístico, es decir su realidad actual como ciudad cosmopolita. Las comparaciones cuantitativas suelen ser odiosas, pero también pueden ser oportunas cuando de esas comparaciones se pueden sacar conclusiones positivas y copiar lo bueno que han sabido hacer los otros, especialmente la gente de esa ciudad con la que nos comparan y que nos aventaja en diversos aspectos de desarrollo.
Un sistema de transporte integrado
Además de tener el doble de habitantes, un aeropuerto con vuelos que se cuentan de a miles, un puerto con un movimiento impresionante de carga y pasajeros, Barcelona tiene un sistema de transporte urbano que lo hace envidiable para el sufrido usuario del transporte público vernáculo.
Este sistema está concebido como integrado y es evidente que está organizado para que el pasajero pueda desplazarse combinando distintos medios para llegar a cualquier punto de la ciudad en forma rápida y segura.
Pagando un solo boleto el pasajero urbano puede combinar viajes en tren, metro (subterráneo), ómnibus y tranvía. Los boletos para viajar pueden adquirirse en innumerables puestos de venta, a cualquier hora y en la mayoría de los casos en máquinas automáticas que dan vuelto, funcionan con billetes, monedas y tarjetas de débito o crédito. También están las boleterías tradicionales con personal en los horarios normales.
Un viaje en este sistema integrado cuesta 1 euro y comprados de a diez 0,70 euro cada uno. En este punto cabe aclarar que para comparar no es válido multiplicar por la cotización del euro en pesos, sino hacer una relación con el poder adquisitivo del salario de los barceloneses; en ese caso la cuenta nos da como resultado que ese boleto cuesta entre 1,50 y 2 pesos de los nuestros, según se lo compre de a diez o individual.
Estos son sólo los aspectos sustanciales del sistema de transporte urbano. Resta decir que la red de subtes es muy completa, diversificada, combinada, los vagones limpios, luminosos y con aire acondicionado, que en la periferia de la ciudad la red se enlaza con líneas interurbanas, que hay escaleras mecánicas y ascensores en muchos puntos estratégicos, que la frecuencia es de 3 minutos como máximo, que todo el transporte nacional e internacional está al alcance del sistema integrado y muchos detalles más, que -vistos desde nuestra perspectiva- parecen lujos.
En este escenario es muy común que el habitante de los sectores medios de la sociedad no se preocupe tanto por el auto como eje del desplazamiento de la familia, sino que lo piense más como un medio para vacacionar o pasear. Ir a trabajar, a la escuela o a la universidad en transporte público es lo habitual; los taxis son para uso excepcional (así y todo son excepcionalmente nuevos, amplios, limpios, climatizados y subsisten económicamente).
El sistema de transporte urbano se completa con las bicicletas públicas, un recurso muy interesante y simple que consiste en una red de estaciones de bicicletas ubicadas en puntos estratégicos de la ciudad para que el pasajero acceda pagando un abono anual de costo accesible. Las bicicletas pueden utilizarse en forma ilimitada, siempre que cada viaje no supere los treinta minutos; se retiran rápidamente de una estación pasando la tarjeta del abono y se depositan en cualquier otra estación.
Aquí vale otra aclaración, porque al describir este sistema enseguida surge la cantinela “...acá se robarían las bicis... mejor no lo hagamos...”. Este razonamiento retrógrado desconoce el valor de la educación; el barcelonés aprendió a cuidar las bicis, como aprendió a no tirar papeles y envases en la calle, a seleccionar la basura en cuatro recipientes distintos dentro de su casa y depositarla en contenedores distintos en la calle, caminando para encontrarlos cuando no están en la puerta; todo con educación; porque detrás de cada uno de esos comportamientos está el proyecto urbano colectivo, que si no le entra con la educación, le entra con el control y las multas .
Es precisamente el proyecto urbano colectivo, ese gran motivador que cambia culturas, lo que nos está fallando en este momento a los rosarinos. El proyecto que, aún sin estar explícitamente planteado por el estado cuando fue lo del Congreso de la Lengua, captaron los sectores medios urbanos inmediatamente y se embalaron en un cambio de mentalidad que nos sacó el estigma de comegatos en menos de un año, para proyectarnos al mundo como una ciudad moderna, progresista y culta. Tan embalados estábamos, que nos pareció injusto cuando no nos designaron Capital Mundial de la Cultura.
Nuestro sistema de transporte urbano hoy languidece, no solo por sus problemas crónicos y coyunturales, sino porque ni siquiera tenemos la esperanza de que va a cambiar. Esperar desde 40 a 60 minutos un ómnibus sucio y atiborrado en pleno día sería menos indigno para un ser humano si tuviera la esperanza de que va a cambiar alguna vez; si se sintiera parte de un proyecto colectivo de ciudad que sabe hacia dónde va con su infraestructura de transporte, que sabe que en 10 años tendrá subte o no, que habrá trenes o no, que habrá líneas troncales y secundarias de ómnibus o no.
¿Tendremos tranvías, funiculares, trenes subterráneos, calles elevadas, transporte fluvial? No importa tanto hoy cuándo comienzan las obras y cuándo se inauguran. Lo indispensable es que tengamos un proyecto y eso no lo va a hacer la población espontáneamente; un asunto de este tipo lo tiene que concebir y proyectar el estado municipal. El poder ejecutivo -el Intendente y sus funcionarios- tiene un rol claro e indelegable en este tema y el poder legislativo -el Consejo Deliberante- no puede dejar pasar mucho tiempo para convertir una propuesta en un proyecto colectivo a través de la política bien entendida.
Acá cabe la última aclaración. Surgirá otra cantinela “los políticos son todos iguales... mejor no lo intentemos...” Otro pensamiento retrógrado y descomprometido, que nos ha traído bastantes problemas en los últimos tiempos. Nada más fácil que tener un blanco fácil -el político de turno- a quién echarle la culpa de lo que no somos capaces de hacer. Lo peor es que cuando el habitante de la ciudad encuentra a quien echarle la culpa se despreocupa, como se despreocupa cuando deja el chico en la escuela y le pasa al estado o a la escuela-empresa la responsabilidad de educarlo.
La responsabilidad del desarrollo de un proyecto de ciudad es un asunto político, pero no es sólo del estado; no le cabe solo a los políticos, sino a toda la población, que se expresa a través de sus representantes, o sea los políticos que ha elegido para que transmitan sus necesidades. El asunto político de fondo es que hay que tomar decisiones estratégicas que nos llevarán a un lugar o a otro, según sea la decisión acertada o no; después de tomar las decisiones hay que hacer los trámites necesarios, votar los presupuestos necesarios, conseguir la plata, pagar los impuestos que haya que pagar, en definitiva apoyar con gestos políticos coherentes.
Gestos políticos coherentes son los que hay que tener para apoyar las obras o proyectos que nos convienen como ciudad. No importa qué político los propuso o qué partido lo sostiene o qué gobierno lo inaugura. Eso es política en serio. Eso es hacer política para transformar una realidad que nos disgusta. ¿Vendrá otra cantinela como las de siempre a decirnos que el puerto de la Música es muy caro y que se necesitan hospitales y escuelas antes que obras faraónicas, entonces mejor no hacemos nada? ¿Nos dejaremos dominar por intereses económicos mezquinos y grupos mafiosos que quieren que nada cambie para mantenernos sometidos y chuparnos la sangre para siempre? ¿Seguiremos viajando como ciudadanos de segunda o tendremos la valentía de soñar y hacer realidad un proyecto de transporte en una ciudad para todos?
Cómo vender el cine rosarino
Publicado en Rosario Express. Septiembre 2008.
El 21 de octubre de 1994 tres estudiantes de cine, Heather Donahue, Joshua Leonard y Michael Williams, se adentraron en un bosque de Maryland para filmar un documental sobre una leyenda local. Los tres desaparecieron sin dejar rastros. Un año después, la cámara con la que rodaron fue encontrada, mostrando los eventos que dieron lugar a su desaparición. Nunca se encontraron sus cuerpos.
La película fue comprada por la distribuidora Artisan Entertainment, que la estrenó el 30 de Junio de 1999 convirtiéndola, en poco tiempo, en una de las películas más taquilleras de la historia.
Meses antes del estreno la noticia del extraño origen de la película se filtró y fue largamente debatida en Internet en foros y sitios web especialmente dedicados al tema. Se discutía, sobre todo, si la historia era cierta o no.
La historia, por supuesto, era falsa.
Fue el truco publicitario que idearon Eduardo Sánchez y Daniel Myrick (los guionistas y productores del film), para convertirla en el mayor suceso económico de la industria cinematográfica de todos los tiempos. The Blair Witch Project ingresó en el Libro Guinness de los Records al generar un ingreso de US$ 248.000.000, con una inversión inicial de los productores de apenas US$ 22.000. En otras palabras, por cada dólar invertido se generaron más de 10.000 dólares de ingresos. Interesante rentabilidad.
El engaño de los estudiantes desaparecidos, en realidad, tenía como objetivo servir como plataforma para la campaña de “marketing viral” (llamada así porque la información se propaga como un virus), más recordada y comentada en el mundo de los negocios.
Esa campaña consistió básicamente en crear los sitios web y salas de chat para que los pocos que habían oído de la historia (adelantada en un especial de televisión), pudieran debatirla. Además, los productores se encargaron de agregar combustible a la leyenda urbana que se cocinaba y alimentaron al grupo creciente de fans, inventando “pruebas” de la desaparición de los estudiantes, páginas de sus diarios y hasta entrevistas con la policía local. El rumor y el “boca a boca” (o “teclado a teclado”), se esparcieron como el fuego.
El clímax previo al estreno fue el acuerdo que los realizadores alcanzaron con el canal Sci-Fi para emitir un “documental” de una hora acerca de la controversia sobre la veracidad de la historia. No hacía falta nada más, antes del estreno había una legión de fanáticos y curiosos, ansiosos por ver la pelicula.
Las brujas no existen, el marketing sí
Películas de divulgación como “What the Bleep Do We Know?” o de autoayuda como “The Secret”, por nombrar sólo dos, siguieron un camino similar con altísimos niveles de éxito.
La fórmula básica es simple:
1- Crear una historia con “appeal”, con atractivo, gancho. No necesariamente con elementos de misterio (aunque esto ayuda, obviamente), pero sí generar expectativa y suspenso a través de una liberación de información deliberadamente gradual.
2- Focalizarse en una audiencia, un grupo que en principio puede ser pequeño, pero que se transforma en fiel seguidor de noticias acerca de la película, mucho antes de su estreno. Eventualmente este grupo “explota” en una audiencia de proporciones.
3- Alimentar a ese grupo con dedicación en una especie de maratón de producción de información y contenidos, muy diferente de la publicidad tradicional. Hay un monitoreo permanente del grupo y su grado de interés y una retroalimentación incesante a través de toda la parafernalia de los nuevos medios de comunicación digitales.
Es bueno recordarlo: el “producto cultural”, en tanto que producto, debe promoverse si quiere ser vendido. ¡Auch!, a veces duele escuchar esto cuando uno es un artista, pero no por eso es menos cierto.
Virus rosarino
“Tenemos que pasar de la etapa de ayudar al muchacho que hace películas de bajo costo a la etapa de hacer buenos negocios con buenas películas. Así funciona la industria del espectáculo (…)”, escribió hace poco Raúl Bertone, ex Secretario de Cultura de Santa Fe y fundador de la Escuela de Cine de Rosario, hablando de la cinematografía local.
Según Bertone, el cine rosarino contemporáneo (que él situa entre 1991 y 2007), pasó por dos etapas. A la primera (1991-2003) la llama preindustrial, ya que el objetivo principal fue la realización de las películas y no el negocio de la producción y comercialización. La segunda etapa finaliza en 2007 con el estreno de seis películas producidas en los seis años anteriores. Ese fue un año pico, que concentró más del 50% de la producción cinematográfica contemporánea.
Este éxito indudable de producción, sumado al escaso éxito comercial, es lo que hizo a Bertone escribir la frase citada. En efecto, de las seis películas estrenadas en 2007, cinco no alcanzaron los 10.000 espectadores, cifra lejana de lo que podría considerarse negocio.
Si el cine rosarino pasó su etapa preindustrial y entró a una etapa de “industria naciente”, que se concluyó con éxito, es razonable pensar que lo que debería traer el futuro, si queremos seguir avanzando, es un salto comercial de proporciones.
El asunto es: ¿cómo financiarlo? En la industria del espectáculo tradicional “a la Hollywood”, el gasto en promoción y publicidad es tan importante como el gasto de producción. Lamentablemente, la realidad es que la inversión de producción de las películas nacionales es sustentada por el INCAA, que no reconoce como gastos de producción a la inversión en publicidad y lanzamiento y sólo otorga un subsidio en este rubro.
El desafío entonces es cómo lograr promoción cuando no se dispone de grandes presupuestos. Y ahí vuelve el caso de The Blair Witch, el marketing viral e Internet.
El punto no es el contenido o el tipo de película. Nadie propone (al menos yo no), que el cine de los directores locales deba orientarse al terror o la autoayuda, o cualquier otro género que se suponga taquillero. El punto es usar las herramientas de bajo costo que esas empresas y equipos han sabido aprovechar para promover sus productos y cocinar grandes éxitos internacionales, con presupuestos de producción independiente.
En pocas palabras: la astucia comercial e Internet son las herramientas disponibles para vender cultura cuando no se es parte del establishment.
Una limitación financiera no tiene porqué impedir que nuestra industria cultural siga creciendo. Porque, después de todo, ¿queremos vender cultura, no?
2007. El año en que vivimos una ilusión.
Por Raúl Bertone
2007 ha sido un año especial para la producción de cine de Rosario. Si tenemos en cuenta que entre 1991 y 2006 se estrenaron comercialmente cinco largometrajes locales y en 2007 otros seis, el año que pasó difícilmente pueda igualarse en número de estrenos locales por muchos años, porque estas últimas seis películas, producidas en años anteriores, pero estrenadas por motivos diversos en 2007, representan más del 50% de la producción histórica de del cine rosarino contemporáneo.
Para refrescar la memoria recordemos que la saga comienza en 1991 con el estreno comercial de De regreso, la película de Gustavo Postiglione, quien en 1997 continua su serie con Camino a Santa Fe, que no fue estrenada comercialmente, por lo cual no integra la lista, para presentar luego, en el año 2000 El Asadito, la película que lo sacara definitivamente del anonimato a Postiglione y también al cine rosarino.
En 2001, Rodrigo Grande, estrena Rosarigasinos y al año siguiente reaparece Postiglione con El Cumple. En 2003 Héctor Molina estrena su ópera prima Ilusión de Movimiento, con lo cual se cierra la primera etapa de este período de 17 años (1991-2007) al que podemos llamar el cine rosarino contemporáneo. Nuestro cine ya estaba entrando en la madurez.
A esta primera etapa (1991-2003) la llamaremos preindustrial porque sus objetivos no estuvieron puestos en un principio en el esquema de negocio de la producción y su comercialización, sino que se dedicó un gran esfuerzo a logar terminar las películas, que ya es mucho; contar una historia expresando algunas ideas y sentimientos, y por supuesto conocer desde adentro el sistema de producción industrial, consolidado durante cien años para producir desde Buenos Aires, con poco espacio para los productores y realizadores de una región del interior, como la nuestra, con gran tradición cultural, que no tardó mucho en forjarse un sitio propio en el espacio audiovisual nacional.
El surgimiento de la industria audiovisual rosarina y de la región fue posible por una gran capacidad emprendedora de los directores-productores, por las facilidades que otorga el INCAA para producir películas y por el lento pero sostenido crecimiento de la formación de técnicos y artistas en diversos centros de enseñanza. Este último aspecto permitió contar con una masa crítica de gente del oficio, que a su vez se perfeccionó con la participación en producciones profesionales. Téngase en cuenta que, con excepción del prolífico Postiglione, todos los directores son primerizos.
La segunda etapa se cierra en 2007 con el estreno de seis películas producidas en los años anteriores, a saber y por estricto orden de preferencia de público: ¿De quién es el portaligas?, de Fito Páez; La Peli, de Gustavo Postiglione; La Soledad, de Maximiliano González; A cada lado, de Hugo Grosso; Cine Negro, de Mariana Wenger y A dos tintas, de Walter Becker y Lucas Di Santo. Estas dos últimas estrenadas comercialmente en DVD.
Esta segunda etapa tiene, decididamente, un perfil más cercano a la producción industrial. Los aspectos distribución y aceptación del público ya figuran en la agenda desde el primer día; en la mayoría de los casos se incorporan productores asociados locales; se generan acuerdos con los gremios de técnicos y actores; se dispone de equipamiento adecuado en el mercado local; se cuenta con un importante plantel de técnicos especializados con experiencia en largometrajes; se establecen relaciones laborales más sustentables. Todo parece orientarse a una producción de carácter industrial a mediano plazo. Está por verificarse la sustentabilidad de esta nueva industria local.
En este artículo no se consideran cuestiones cualitativas sobre las películas mencionadas. Porque no es el tema central del escrito y porque en definitiva se trata, en todos los casos, de obras dignas, cuyo análisis estético y de contenidos puede dar espacio a otro tipo de comunicación. Tampoco consideramos los largometrajes que no fueron estrenados comercialmente, ni las múltiples proyecciones, formales o informales que una película tiene a lo largo de su existencia -lo cual sumaría miles de otros espectadores- ni los espectadores que las ven en video o DVD. Cuando hablamos de cantidad de espectadores nos referimos a los que compraron su entrada en las boleterías de los cines, con boletos legales, y son registrados por la oficina de fiscalización del INCAA. Son los que aportan al Fondo de Fomento Cinematográfico y son los que cuentan a la hora de asignar los correspondientes subsidios de fomento a la producción.
Lo que es cierto es que la sustentabilidad de la industria cinematográfica argentina, y por consiguiente la local, está asentada en un generoso sistema de créditos de fomento y subsidios, que administra el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales; sistema que no vamos a analizar en este artículo, pero que le garantiza al productor la recuperación de la inversión realizada y la devolución de los créditos obtenidos, siempre y cuando la película se termine, se estrene y venda una determinada cantidad de entradas en boletería.
Si analizamos los números 2007 (Ver la tabla) del cine rosarino, veremos que las cosas anduvieron asombrosamente bien en un aspecto: seis películas locales estrenadas comercialmente son todo un récord que es digno de saludar y festejar. El récord es histórico por donde se lo mire y no va a pasar inadvertido para nadie en el mundillo cinematográfico nacional. El aspecto que no cierra todavía es el del público y la venta de entradas. A excepción de la segunda película de Fito Páez ¿De quién es el portaligas?, ninguna de las otras cinco pudo superar los números de El Asadito, que siete años antes se acercó a las 20.000 entradas vendidas.
Evidentemente la convocatoria falló y abundan las explicaciones, pero hay que ir de frente a ese problema y tratar de superarlo. Ya no tenemos obstáculos técnicos ni económicos que nos impidan terminar las películas, como en otros tiempos. Los problemas de hoy son de comercialización y allí hay que poner el acento en el futuro. El público que va a las salas de cine consume el cine que satisface alguna de sus inquietudes, dentro del menú que le ofrecen y de acuerdo a las expectativas que cada oferta le genera. Esas expectativas se han construido con comunicación; entonces habrá que prestar más atención a este tema. En última instancia, no olvidemos que además de considerar las encuestas sobre las preferencias del público, también podemos modificar la realidad a partir de la comunicación bien entendida. Para algo somos comunicadores.
La vida útil de este tipo de largometraje de cine es de una semana y con suerte dos o tres; entonces enfrentarse a la posibilidad de quemar en una semana un patrimonio que cuesta tanto esfuerzo producir es una situación terrible. En nuestras circunstancias la inversión en promoción, lanzamiento y publicidad tendría que casi igualar a la inversión en producción para poder instalar con éxito una película en el mercado nacional. Es cierto que el INCAA no reconoce como gastos de producción a la inversión en publicidad y lanzamiento, y apenas se cubre con un subsidio una parte del asunto. Entonces hay que incorporar este tema en el plan de negocios inicial y buscar en los productores asociados los recursos. Obviamente esto compromete las utilidades, pero ya se sabe el efecto positivo que tiene la publicidad en el consumo de espectáculos.
De otra manera, habrá que considerar modificar el sistema de lanzamiento, cubriendo primero el mercado local y luego los otros mercados, si se justifica el esfuerzo. Los medios de comunicación locales, especialmente los televisivos, tienen una fuerza específica en este aspecto y son los potenciales socios en esta movida, como lo son en Buenos Aires para con las productoras que asumen más riesgos y que cosechan más ganancias. Tal vez ya estemos maduros para eso... los cineastas; no se puede decir lo mismo de los inversores vernáculos, que todavía no se dieron cuenta cómo funciona este negocio; y si se dieron cuenta no están dispuestos todavía a jugar fichas grandes.
Tenemos que pasar de la etapa de ayudar al muchacho que hace películas de bajo costo a la etapa de hacer buenos negocios con buenas películas. Así funciona la industria del espectáculo; se necesitan buenas ideas, buenos guionistas, buenos actores, buenos técnicos, buenos productores, buenos comunicadores y publicistas. Tenemos todo eso. Ya hemos tenido suficientes muestras de que esto funciona en las industrias culturales y en otros rubros. La ciudad ha dado muestras suficientes de negocios que trascienden sus fronteras en rubros no convencionales. Necesitamos un éxito comercial. ¡Cómo lo necesitamos! Después de ese éxito los inversores se van a pelear por participar en la producción de películas.
Concluyendo, El cine rosarino ya tiene una marca y un espacio propio en el mercado de consumo de largometrajes en salas de cine. La Escuela de Cine y otros centros educativos tuvieron un rol importante en la base de sustentación de esta incipiente industria. Postiglione es el cineasta vernáculo más prolífico y punta de lanza en la cruzada de hacer conocer nuestro cine más allá de la Circunvalación. Fito nos dio una mano; su última película marcó un récord de recaudación, que si bien no es para hacer olas, se acerca a lo necesario para tener utilidades dignas si se controla el costo de producción con un modelo adecuado al mercado. La tercera etapa de la vida del cine rosarino contemporáneo es la que comienza ahora y probablemente esté signada por emprendimientos industriales cada vez más ambiciosos, en los cuales los productores serán una pieza clave y tendrán que desplegar toda su habilidad para seducir al público.
Los números 2007*
Título - Autor - Espectadores
¿De quién es el portaligas? - Fito Páez - 34.782
La Peli - Gustavo Postiglione - 8.164
La Soledad - Maximiliano González - 4.352
A Cada Lado - Hugo Grosso - 3.992
Cine Negro - Mariana Wenger - 468
A dos tintas - Walter Becker y Lucas Di Santo - 304
* Fuente: Instituto Nacional de Cine y Artes audiovisuales
Otras cinco en la Provincia
La Ciudad de Rosario es, indudablemente el motor principal de la producción cinematográfica regional, y también es la ciudad más productora del país después de Buenos Aires, pero para completar el panorama regional debemos citar que, en el período que describimos se realizaron en la provincia de Santa Fe otros cinco largometrajes, cuatro de los cuales fueron estrenados comercialmente.
Nadie nada nunca, de Raúl Beceyro (Santa Fe), 1988. No estrenada comercialmente. Cicatrices (1999), de Patricio Coll (Santa Fe), estrenada en 2001. Ciudad sin luz, (1999) de Juan Carlos Arch (Santa Fe), estrenada en 2001. Gerente en dos ciudades (2001), de Diego Sofficci (Santa Fe), estrenada en 2003. Dar de nuevo, de Atilio Perín (Venado Tuerto), estrenada en 2005.

