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Se viene la TDA

En esta entrevista se explica el estado de avance de la Televisión Digital Argentina. El que habla, Luis Valle, estuvo en Rosario el año pasado, junto a Roberto Igarza y otros expositores en la jornada de Arteón.
Valle es el director del posgrado de Televisión Digital de la Universidad de Palermo y, entre otras cosas, edita un blog en el cual se sigue todo este proceso en detalle.
En el sitio oficial de la Televisión digital Argentina se puede seguir el avance del plan técnico y el plan de contenidos http://www.tvdigitalargentina.gov.ar/tvdigital
En poco tiempo más, según las promesas, tendremos a disposición el servicio en nuestra zona, con el agregado de 5 señales más de gestión local, privadas y estatales, y lo producido en la primera convocatoria federal de producción de contenidos en todas las regiones del país, al que se agrega un nuevo llamado 2011.
Es evidente que las cosas están cambiando en la Comunicación audiovisual, tanto para los consumidores, que son el principal destinatario de la nueva legislación, como para los productores de contenidos.

Aprendiendo con los alumnos. La tercera es la vencida.

Este grupo de más de 30 alumnos cursa el seminario Gestión de los Medios Audiovisuales, perteneciente al Postítulo en Comunicación Audiovisual en la Universidad Nacional de Rosario.
Uno de los temas que estamos desarrollando (me toca la responsabilidad de dictar ese seminario) es el análisis del sistema nacional de fomento a la producción de largometrajes.
El mismo tema, desde otros enfoques y niveles lo vemos con los alumnos de la EPCTV y también con los de la UAI.
El caso que me interesa compartir se resume en cómo, con la ayuda de los alumnos de estas tres carreras, logramos perfeccionar y actualizar una herramienta didáctica muy útil para comprender y resolver problemas sobre un fenómeno muy complejo y cotidiano para la especialidad.
Para ello preparé una presentación que concluye con la resolución de unos problemas. Para el primero de ellos se requiere una fórmula para calcular el punto de equilibrio en la producción de una película industrial de largometraje en la Argentina, comprendido en los regímenes de fomento vigentes.
La primera versión de la fórmula vio la luz en 2008 cuando entre dos alumnos de la UAI (con más habilidades aritméticas que yo) me ayudaron a plantearla en una forma sencilla. Este paso nos ayudó a resolver problemas más rápidamente que con el método anterior.
Luego, ante la inquietud por incorporar a la fórmula la incidencia de los gastos de comercialización en ese punto de equilibrio, nos encontramos con un nuevo problema derivado de la circunstancia de que estos gastos no están abarcados por los subsidios mencionados y no pueden sumarse directamente.
La segunda versión apareció entonces la semana pasada, pero duró muy poco, al ser observada por una alumna, que descubrió un error: al sumar los gastos de producción con los de comercialización se produce una distorsión en el resultado, que, lejos de ser despreciable, como supuse intuitivamente, es importante. No obstante hicimos el práctico con la salvedad del error y con la promesa de revisar la fórmula.
Mientras estaba preparando la tercera versión, ayudado por otra alumna, versada en operaciones matemáticas, me sugirió que modificara las denominaciones de los términos para simplificar más aún la comprensión y el uso de la fórmula, de manera de identificar cada término con una sola letra. Es así que, finalmente, tenemos la versión definitiva. ¿La tercera es la vencida?

Alfabetización digital

"...Lo que hace universal la red es la información, no el conocimiento. Eso es algo que cada uno tiene que trabajar.

La alfabetización digital y la educación para los medios deben ser transversales en cualquier carrera universitaria. En carreras de Comunicación, para aprender cultura digital hay que hacer comunicación digital..."

¿Quién lo dijo?

Que me mienta un poco el gobierno

Las cosas están planteadas así: Prefiero que me mienta un poco el gobierno y no que me taladren la cabeza los voceros de los oligopolios con basura opositora.
Me entusiasma la política, me gustan los noticieros y los programas sobre actualidad y análisis político; y no pienso renunciar a ello.
Pero los medios privados me saturaron, tratando de perforarme la cabeza, como el pájaro carpintero de la publicidad. Encima, además de mentirme descaradamente como nunca antes había visto, me ocultan la parte de la realidad que más me interesa.
Me interesa especialmente la aplicación de la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, la aparición de la Televisión Digital Terrestre, el canal de cine argentino del INCAA; quiero anoticiarme de la realidad latinoamericana con la mirada de los latinoamericanos, quiero ver más contenidos locales; no quiero que me corten las películas en el cable con publicidad, si ya pagué el abono.
Van a empezar dentro de unos días las trasmisiones de Televisión Digital Terrestre, un sistema nacional de televisión de origen japonés igual al que adoptaron la mayoría de los países latinoamericanos. Gratuito. Con espacio para que todos los medios, públicos y privados emitan múltiples señales. A excepción de Canal 7, nadie dice nada. (ver aquí una excepción) Es tan trascendente el cambio como cuando se pasó del blanco y negro al color. Es una canallada esconder esa novedad por intereses económicos particulares. ¿Y la ética periodística?
También faltan unos días para que inicie sus transmisiones INCAA-TV, una nueva señal, a cargo del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, que va a emitir 65% de cine nacional, 25% latinoamericano y 10% del resto del mundo. Esta novedad inminente debería ser noticia destacada en todos los medios masivos, sin embargo, para encontrarla hay que revolver un rato en Internet.
Me gustaría encontrar la señal TeleSUR en la oferta de mi cable. Es la mirada que me interesa que me muestren sobre lo que pasa en el mundo. Es la mirada que me representa.
Los medios privados se han transformado en el partido de las corporaciones económicas. Las mismas corporaciones que desde hace cien años le apuntaron a cuanto gobierno democrático hemos tenido, impidiendo que se consolide el sistema. Y siempre han logrado, militares mediante, terminar con las democracias justo antes de las elecciones, decidiendo violentamente por la gente, al no poder derrotar a los partidos políticos en las urnas.
Han logrado que una parte de la población, con gran desconocimiento y desinterés por la cosa pública, odie al gobierno como se odia al personaje del malo en una novela.
Cuando pueda sintonizar la TDT no voy a esperar que me vengan a cortar el cable. Por ahora he optado por una actitud que me protege en salud sin abandonar la pasión por las noticias y la política: busco información por Internet filtrando cuidadosamente las fuentes, que por suerte hay mucha y diversa; sintonizo Radio Nacional y Radio Universidad de Rosario; veo Canal 7 y Encuentro.
Entonces le encuentro sentido a que me mienta un poco el gobierno.