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Estado y Televisión

"...después de décadas de desregulación en cascada, cuando la mayor parte de los sistemas televisivos nacionales ha oscilado claramente hacia el polo comercial, reduciendo los recursos y las audiencias del polo del servicio público, cuando se suponía por tanto que el mercado mandaba ya claramente en la televisión, la política resurge como arquitecta fundamental del nuevo sistema televisivo digital, y los Estados revisan, rectifican y concentran en poco tiempo las decisiones que en la historia del medio se habían ido adoptando durante más de medio siglo. ..."
¿Quién lo dijo?

Producción Cinematográfica a escala regional. En busca de un modelo sustentable en la era digital.

Este es el resultado de un trabajo de investigación que realizamos entre 2008 y 2010, en el marco de la cátedra Diseño y Producción Audiovisual 2 de la Universidad Abierta Interamericana.

Los objetivos fueron describir el modo de producción y comercialización de largometrajes en el orden regional y analizar los resultados de la aplicación del modelo nacional de producción industrial. Se estudió en particular la última década (2000-2009) de producción cinematográfica en la Provincia de Santa Fe, período al que se denominó industrial, abarcando una muestra de 19 películas, producidas en las ciudades de Rosario, Santa Fe y Venado Tuerto. Se realizaron 14 entrevistas a directores y productores y se consultó al área de fiscalización del INCAA para la obtención de datos de taquilla.

Como producto de este trabajo se obtuvieron herramientas concretas, como un Ranking de las recaudaciones de taquilla de las películas estudiadas, una fórmula para calcular el punto de equilibrio en un largometraje nacional sometido al régimen de fomento industrial y una tipología de los 4 modos productivos de largometrajes en la región.

Entre las principales conclusiones encontramos que la producción de largometrajes a escala regional en la última década se estabilizó, alcanzando un promedio de 1.9 largometrajes por año. No obstante este crecimiento las recaudaciones no alanzaron lo esperado.

También vimos que el sistema establecido en la Ley de Cinematografía no es el más favorable para las producciones a escala regional. No se explotan convenientemente los mercados cercanos y no existen empresas distribuidoras locales.

Fuera del sistema de subsidios la producción de largometrajes no es sustentable. Tampoco es sustentable la producción que solo pretende recuperar los costos a través de los subsidios. No está visiblemente presente el rol del productor. El guionista está unido al director. Es necesario que los nuevos emprendedores dominen el método de Desarrollo de Proyecto Audiovisual.

Es inexorable un cambio muy importante en los próximos años, para dar cabida a la inmensa corriente productiva que crece por fuera del sistema. El signo de la década que comienza es la convergencia comunicacional, con nuevos modelos productivos, nuevas tecnologías y nuevos modos de consumo.

El informe completo.

Se viene la TDA

En esta entrevista se explica el estado de avance de la Televisión Digital Argentina. El que habla, Luis Valle, estuvo en Rosario el año pasado, junto a Roberto Igarza y otros expositores en la jornada de Arteón.
Valle es el director del posgrado de Televisión Digital de la Universidad de Palermo y, entre otras cosas, edita un blog en el cual se sigue todo este proceso en detalle.
En el sitio oficial de la Televisión digital Argentina se puede seguir el avance del plan técnico y el plan de contenidos http://www.tvdigitalargentina.gov.ar/tvdigital
En poco tiempo más, según las promesas, tendremos a disposición el servicio en nuestra zona, con el agregado de 5 señales más de gestión local, privadas y estatales, y lo producido en la primera convocatoria federal de producción de contenidos en todas las regiones del país, al que se agrega un nuevo llamado 2011.
Es evidente que las cosas están cambiando en la Comunicación audiovisual, tanto para los consumidores, que son el principal destinatario de la nueva legislación, como para los productores de contenidos.

Seminario 2011 en la EPCTV


Este es el grupo que cursa Seminario 2011 en el turno tarde de la Escuela Provincial de Cine y Televisión de Rosario, en la carrera de Realizador Audiovisual.
En total son 21 alumnos, la mayoría de los cuales ingresó a la carrera en 2009.
Ahora tienen el desafío de transitar el último tramo de la carrera y realizar su trabajo final; para lo cual tienen que cursar esta última asignatura y cumplir una serie de pasos y etapas hasta conseguir el título. En el programa se puede ver en detalle de qué se trata.
Durante el año desarrollarán su proyecto de trabajo final audiovisual (Tesis) al tiempo que se desarrollan varios temas vinculados a la Producción Audiovisual. Hay también un parcial, una monografía, una presentación oral (pitching) y una carpeta de proyecto. En el primer cuatrimestre un seminario complementario de Dirección de Arte a cargo del docente Oscar Vega y en el segundo cuatrimestre otro seminario de Proyecto de Televisiójn a cargo de Paula Arella.
Las clases regulares son los miércoles de 15 a 17 y los seminarios los viernes de 15 a 17. También hay reuniones de seguimiento con los alumnos que ya regularizaron la asignatura y no completaron el trabajo final audiovisual.
Durante los últimos años (desde 2008) estuvimos recopilando la información histórica de los trabajos finales de los alumnos que ya egresaron de la carrera y que se conservan en el Centro de documentación de la EPCTV. Este trabajo se está actualizando y cargando en un sitio online, denominado Seminario de Tesis, mediante el cual se puede acceder a la información por alumno, por título y por año.

Obsolescencia programada

Hace unos días la Televisión Española emitió el documental Comprar, tirar, comprar. La historia secreta de la obsolescencia programada. Este trabajo de la directora Cozima Dannoritzer analiza y describe el conocido recurso industrial de reducir deliberadamente la vida útil de un producto para que el consumidor se vea obligado a comprar otro nuevo.

El documental está realizado a partir de una investigación que evidencia seriedad y el fenómeno explicado sencillamente y con ejemplos de productos y marcas de uso cotidiano, además de casos históricos emblemáticos.
Es un claro ejemplo de una idea sencilla muy bien realizada, que presenta un aspecto poco conocido de la producción y el consumo, y sobrepasa holgadamente el ronroneo quejoso superficial al que estamos acostumbrados. También explora en recursos que proponen algunas personas y organizaciones que se resisten a aceptarlo y luchan contra el fenómeno, aprovechando los nuevos modos de la comunicación.
El documental dura 52 minutos y puede verse en el sitio de la TVE, donde hay mas info sobre el tema y la directora. Si el sitio no responde bien, directamente en YouTube está completo.

Las 10 películas argentinas Top ¿Demoliendo un cliché?

El reciente éxito de El secreto de sus ojos, con cifras de espectadores que no se alcanzaban desde hace muchos años, nos motivó a buscar los datos de otras películas argentinas que superaron la barrera de los 2.000.000 de espectadores.
Solamente 10 películas lograron semejante récord desde que se fiscalizan las entradas por el Instituto de Cine. La primera de ellas Martín Fierro (1968) de Leopoldo Torre Nilsson.
La marca máxima la retiene desde 1975 Nazareno Cruz y el lobo, la inolvidable película de Leonardo Favio, que convocó a más de tres millones y medio de espectadores.
La lista completa incluye otra película de Favio, Juan Moreira (1973) y otra de Torre Nilsson, El santo de la espada (1970). Estos dos directores son los únicos que pudieron romper dos veces la barrera de los 2.000.000. Esto los coloca también al tope de la popularidad.
La lista de los directores populares top se completa con Manuel García Ferré, Sergio Renán, María Luisa Bemberg, José Luis Massa, Héctor Olivera y Juan José Campanella. Este último se ubicó cuarto en el ranking. Favio sigue siendo, 35 años después de "Nazareno...", el más favorecido por el público.
Analizando la lista completa de las 10 más populares se puede poner en cuestión un cliché que suele correr suelto de cuerpo por nuestras pampas: "El cine masivo o popular es de mala calidad". Y a veces con el condimento de que ese cine es nacional ¿Quién no escuchó eso alguna vez?
Un buen ejercicio para superar la pobre mirada del cliché consistiría en evaluar, aunque sea en una mirada rápida, la calidad de estas películas, que son justamente las que, en un lapso de más de cuarenta años, prefirió el público argentino,contando solamente las nacionales. Va el ejercicio.
Evalúe el lector las cuatro películas nombradas más estas otras seis: Manuelita, La tregua, Camila, Patoruzito, La Patagonia rebelde, y El secreto de sus ojos.
Como en el aparentemente sencillo acto de evaluar una película subyace el riesgo de caer en subjetividades del orden de las preferencias culturales personales, valores estéticos o modas expresivas actuales, se podría limitar el análisis a considerar a cada película en una de estas dos categorías: digna o indigna de ser vista por el gran público. La categoría de digna la obtiene entonces un película, cuando logra las siguientes tres cualidades: a) técnicamente está bien realizada, b) posee a simple vista logros estéticos y narrativos que la destacan del resto, y c) trasmite valores temáticos que pueden, en el trazo grueso del análisis, considerarse positivos.
Si el lector no vio todas estas películas puede ayudarse, si es necesario, con los datos irrefutables del ranking, confiando en que es difícil que más de dos millones de personas se equivoquen en lo mismo al mismo tiempo. Quede claro que hablamos de películas.

Aprendiendo con los alumnos. La tercera es la vencida.

Este grupo de más de 30 alumnos cursa el seminario Gestión de los Medios Audiovisuales, perteneciente al Postítulo en Comunicación Audiovisual en la Universidad Nacional de Rosario.
Uno de los temas que estamos desarrollando (me toca la responsabilidad de dictar ese seminario) es el análisis del sistema nacional de fomento a la producción de largometrajes.
El mismo tema, desde otros enfoques y niveles lo vemos con los alumnos de la EPCTV y también con los de la UAI.
El caso que me interesa compartir se resume en cómo, con la ayuda de los alumnos de estas tres carreras, logramos perfeccionar y actualizar una herramienta didáctica muy útil para comprender y resolver problemas sobre un fenómeno muy complejo y cotidiano para la especialidad.
Para ello preparé una presentación que concluye con la resolución de unos problemas. Para el primero de ellos se requiere una fórmula para calcular el punto de equilibrio en la producción de una película industrial de largometraje en la Argentina, comprendido en los regímenes de fomento vigentes.
La primera versión de la fórmula vio la luz en 2008 cuando entre dos alumnos de la UAI (con más habilidades aritméticas que yo) me ayudaron a plantearla en una forma sencilla. Este paso nos ayudó a resolver problemas más rápidamente que con el método anterior.
Luego, ante la inquietud por incorporar a la fórmula la incidencia de los gastos de comercialización en ese punto de equilibrio, nos encontramos con un nuevo problema derivado de la circunstancia de que estos gastos no están abarcados por los subsidios mencionados y no pueden sumarse directamente.
La segunda versión apareció entonces la semana pasada, pero duró muy poco, al ser observada por una alumna, que descubrió un error: al sumar los gastos de producción con los de comercialización se produce una distorsión en el resultado, que, lejos de ser despreciable, como supuse intuitivamente, es importante. No obstante hicimos el práctico con la salvedad del error y con la promesa de revisar la fórmula.
Mientras estaba preparando la tercera versión, ayudado por otra alumna, versada en operaciones matemáticas, me sugirió que modificara las denominaciones de los términos para simplificar más aún la comprensión y el uso de la fórmula, de manera de identificar cada término con una sola letra. Es así que, finalmente, tenemos la versión definitiva. ¿La tercera es la vencida?

Seminario 2010 en la EPCTV

Comenzó un nuevo año de Seminario de Especialización en la Escuela Provincial de Cine y Televisión de Rosario.

En el turno tarde, el Seminario está a cargo de Raúl Bertone, director de la EPCTV y en el turno noche de Héctor Molina, regente; ambos docentes titulares.

Esta asignatura es la culminación de la carrera de Realización Audiovisual y comprende fundamentalmente la realización del trabajo final, que consiste en una producción audiovisual de carácter profesional. También producen los alumnos otros trabajos prácticos previos, evaluaciones parciales y una monografía sobre alguno de los temas desarrollados.

En el programa se detallan las unidades temáticas, la metodología, las formas de evaluación y la bibliografía. En el turno tarde la actividad está orientada a Producción. En el turno noche a Puesta en escena.

Este 2010, en el turno tarde tenemos como pasante a Luciana Enríquez, colaborando en la coordinación y asesoramiento de las actividades académicas, especialmente en el trabajo con los alumnos de etapas avanzadas, que ya regularizaron el Seminario.

Por otro lado, Sofía Elizalde, alumna del Seminario, está realizando una pasantía en el Centro de Documentación Multimedia del la EPCTV, trabajando en una movida muy intensa con la retrospectiva de Seminario. Este año pretendemos avanzar en la puesta en valor del patrimonio de la asignatura, que lo constituyen sus producciones. Por un lado las preservamos y por otro las difundimos, en proyecciones y poniéndolas a disposición de los interesados a través de la red.

Las clases y reuniones de taller se realizan los miércoles de 15 a 17. Los viernes de 15 a 17 se desarrollan los seminarios extracurriculares, uno por cuatrimestre. En este primer cuatrimestre, por la tarde, el profesor Oscar Vega dicta el seminario Dirección de Arte.

Finalmente, los jueves, también de 15 a 17, se realizan las reuniones de asesoramiento y coordinación con los grupos que ya están avanzados en la producción del trabajo final de la carrera.

Derecho a la Comunicación

Este sitio hay info sobre la Campaña Argentina por el Derecho a la Comunicación. Es una iniciativa muy interesante en la que participan diversas entidades gubernamentales y no gubernamentales, con el apoyo de las Naciones Unidas. Hay algunos micros de TV y radio que están muy buenos y también hay posibilidad de participar con ideas.

Ver el sitio

Entrevista a Liliana Mazure, presidenta del INCAA

Liliana Mazure realiza su balance y anticipa los planes para 2010. En una entrevista reciente, la presidenta del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales habla de todo: el presupuesto, los subsidios, los comités, el Plan de Fomento, los Espacios INCAA, Ventana Sur, Mar del Plata, la ENERC, los cambios legislativos, la exhibición, INCAA TV, las operas primas, y todos los proyectos y desafíos de este año.
En el archivo en línea hay otro informe sobre los detalles del presupuesto ejecutado en 2009 en el INCAA.

Animación tradicional

Donde los libros cobran vida. Es un institucional realizado en animación tradicional para el Consejo del Libro de Nueva Zelanda.


Nueva revista de Cultura

La Secretaría de Cultura de la Nación acaba de lanzar una revista. Nuestra Cultura.

En el primer número hay una extensa nota de tapa titulada Hacia una nueva cultura de la comunicación. Cómo impactará la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. En el artículo hay información actualizada y fragmentos de entrevistas a conocidos comunicadores.

En el siguiente enlace se puede acceder a la revista completa.

http://www.cultura.gov.ar/archivos/noticias_docs/RC01okBaja1.pdf

Estudiantes de cine y documentalistas dicen

Los cineastas se juntan y tiene algo para decir. En los meses de octubre y noviembre hubo dos reuniones de cineastas latinoamericanos que produjeron y dijeron lo suyo. En Viña del Mar, Chile, en el marco del 21º Festival Internacional de Cine, hubo una reunión de FEISAL (Federación de Escuelas Iberoamericanas de Imagen y Sonido) y se encontraron directivos y estudiantes de escuelas de varios países. Los estudiantes produjeron un documento, leído en el acto de clausura del Festival, que expresa sus inquietudes sobre las escuelas, la identidad del cine de nuestros países y los problemas de distribución. Ver el documento completo.
Unos días antes, en Guayaquil, Ecuador, se produjo el segundo Encuentro de Documentalistas Latinoamericanos y del Caribe, continuando la saga que comenzó en 2008 en Caracas. En esta oportunidad también se produjo un documento que refleja la problemática del documental en el marco de las acciones de integración regional. Ver el documento completo.
Ambos documentos tienen contenidos que justifican que les prestemos un poco de nuestro tiempo.

Dibujito

Kseniya Simonova es la ganadora de la edición Ucraniana de Tienes talento. En la final, dibujó con sus dedos en arena, en vivo, una animación de la invasión alemana de Ucrania durante la Segunda Guerra Mundial.

Lengua y sonido en el cine argentino

Algunas limitaciones tecnológicas dificultaron durante muchos años la comprensión de la palabra hablada en el discurso cinematográfico, concretamente -para nosotros- en el cine argentino, generalizándose en la opinión de los espectadores la idea de que el cine argentino tiene mal sonido. ¿Quién no escuchó decir alguna vez que "el cine argentino es malo porque no se entiende lo que hablan"? En la redada cayeron también el cine español y el resto del hispanohablante.

Como todo cliché, la aludida sentencia tiene sus bases ciertas; en este caso, en las características técnicas que dominaron el sistema de registro, procesamiento y reproducción del sonido en su época analógica. La calidad del sonido siempre responde al nivel del eslabón más débil de la cadena tecnológica; y por algún motivo, salvo honrosas excepciones, las películas hispano habladas llegaban a los espectadores con dificultades.

Desde hace unos años, con la generalización de la tecnología digital y la disminución de la brecha tecnológica, aquellas dificultades han desaparecido totalmente y ya se estableció un nuevo estándar en el cual no es aceptable que las palabras no se entiendan. Al tiempo que las productoras mejoraron la calidad de registro y procesamiento, las salas de cine se han actualizado al igual que la tecnología de los televisores y reproductores hogareños, de manera que hoy el espectador ya se siente incómodo cuando no entiende lo que los actores dicen. Es la norma.

Lo curioso del fenómeno es que este viejo cliché se mantiene en la conformación de la identidad del cine argentino, aun después de haber sido superado el problema técnico. Hoy seguimos escuchando -aún de gente muy joven, que nunca escuchó el cine con la vieja tecnología, salvo en televisión- que "el cine argentino no se escucha bien. No se entiende."

Se me ocurren algunas preguntas sobre este fenómeno: ¿Sucederá lo mismo, en otras latitudes, con el cine hablado en el idioma propio? ¿Los nuevos espectadores de nuestro cine tendrán el mismo concepto? ¿Tendrá alguna relación este fenómeno con lo que consideramos buenos actores y malos actores? ¿En qué nos basamos cuando decimos que los actores anglohablantes son buenos o malos, si la mayoría de nosotros no entenderíamos lo que dicen de no ser por los subtítulos o el doblaje? ¿El doblaje es bueno o malo? ¿Qué es lo que realmente se pierde con el doblaje? ¿Da lo mismo que el doblaje sea en español argentino que en otro español centroamericano o sudamericano? ¿Nos sirve para algo defender el español argentino? ¿Tendrá algo que ver en esto la dependencia cultural?

Cómo vender el cine rosarino

Por Eduardo Remolins
Publicado en Rosario Express. Septiembre 2008.


El 21 de octubre de 1994 tres estudiantes de cine, Heather Donahue, Joshua Leonard y Michael Williams, se adentraron en un bosque de Maryland para filmar un documental sobre una leyenda local. Los tres desaparecieron sin dejar rastros. Un año después, la cámara con la que rodaron fue encontrada, mostrando los eventos que dieron lugar a su desaparición. Nunca se encontraron sus cuerpos.

La película fue comprada por la distribuidora Artisan Entertainment, que la estrenó el 30 de Junio de 1999 convirtiéndola, en poco tiempo, en una de las películas más taquilleras de la historia.

Meses antes del estreno la noticia del extraño origen de la película se filtró y fue largamente debatida en Internet en foros y sitios web especialmente dedicados al tema. Se discutía, sobre todo, si la historia era cierta o no.
La historia, por supuesto, era falsa.

Fue el truco publicitario que idearon Eduardo Sánchez y Daniel Myrick (los guionistas y productores del film), para convertirla en el mayor suceso económico de la industria cinematográfica de todos los tiempos. The Blair Witch Project ingresó en el Libro Guinness de los Records al generar un ingreso de US$ 248.000.000, con una inversión inicial de los productores de apenas US$ 22.000. En otras palabras, por cada dólar invertido se generaron más de 10.000 dólares de ingresos. Interesante rentabilidad.

El engaño de los estudiantes desaparecidos, en realidad, tenía como objetivo servir como plataforma para la campaña de “marketing viral” (llamada así porque la información se propaga como un virus), más recordada y comentada en el mundo de los negocios.

Esa campaña consistió básicamente en crear los sitios web y salas de chat para que los pocos que habían oído de la historia (adelantada en un especial de televisión), pudieran debatirla. Además, los productores se encargaron de agregar combustible a la leyenda urbana que se cocinaba y alimentaron al grupo creciente de fans, inventando “pruebas” de la desaparición de los estudiantes, páginas de sus diarios y hasta entrevistas con la policía local. El rumor y el “boca a boca” (o “teclado a teclado”), se esparcieron como el fuego.

El clímax previo al estreno fue el acuerdo que los realizadores alcanzaron con el canal Sci-Fi para emitir un “documental” de una hora acerca de la controversia sobre la veracidad de la historia. No hacía falta nada más, antes del estreno había una legión de fanáticos y curiosos, ansiosos por ver la pelicula.
Las brujas no existen, el marketing sí

Películas de divulgación como “What the Bleep Do We Know?” o de autoayuda como “The Secret”, por nombrar sólo dos, siguieron un camino similar con altísimos niveles de éxito.

La fórmula básica es simple:
1- Crear una historia con “appeal”, con atractivo, gancho. No necesariamente con elementos de misterio (aunque esto ayuda, obviamente), pero sí generar expectativa y suspenso a través de una liberación de información deliberadamente gradual.
2- Focalizarse en una audiencia, un grupo que en principio puede ser pequeño, pero que se transforma en fiel seguidor de noticias acerca de la película, mucho antes de su estreno. Eventualmente este grupo “explota” en una audiencia de proporciones.
3- Alimentar a ese grupo con dedicación en una especie de maratón de producción de información y contenidos, muy diferente de la publicidad tradicional. Hay un monitoreo permanente del grupo y su grado de interés y una retroalimentación incesante a través de toda la parafernalia de los nuevos medios de comunicación digitales.

Es bueno recordarlo: el “producto cultural”, en tanto que producto, debe promoverse si quiere ser vendido. ¡Auch!, a veces duele escuchar esto cuando uno es un artista, pero no por eso es menos cierto.


Virus rosarino

“Tenemos que pasar de la etapa de ayudar al muchacho que hace películas de bajo costo a la etapa de hacer buenos negocios con buenas películas. Así funciona la industria del espectáculo (…)”, escribió hace poco Raúl Bertone, ex Secretario de Cultura de Santa Fe y fundador de la Escuela de Cine de Rosario, hablando de la cinematografía local.

Según Bertone, el cine rosarino contemporáneo (que él situa entre 1991 y 2007), pasó por dos etapas. A la primera (1991-2003) la llama preindustrial, ya que el objetivo principal fue la realización de las películas y no el negocio de la producción y comercialización. La segunda etapa finaliza en 2007 con el estreno de seis películas producidas en los seis años anteriores. Ese fue un año pico, que concentró más del 50% de la producción cinematográfica contemporánea.

Este éxito indudable de producción, sumado al escaso éxito comercial, es lo que hizo a Bertone escribir la frase citada. En efecto, de las seis películas estrenadas en 2007, cinco no alcanzaron los 10.000 espectadores, cifra lejana de lo que podría considerarse negocio.

Si el cine rosarino pasó su etapa preindustrial y entró a una etapa de “industria naciente”, que se concluyó con éxito, es razonable pensar que lo que debería traer el futuro, si queremos seguir avanzando, es un salto comercial de proporciones.
El asunto es: ¿cómo financiarlo? En la industria del espectáculo tradicional “a la Hollywood”, el gasto en promoción y publicidad es tan importante como el gasto de producción. Lamentablemente, la realidad es que la inversión de producción de las películas nacionales es sustentada por el INCAA, que no reconoce como gastos de producción a la inversión en publicidad y lanzamiento y sólo otorga un subsidio en este rubro.

El desafío entonces es cómo lograr promoción cuando no se dispone de grandes presupuestos. Y ahí vuelve el caso de The Blair Witch, el marketing viral e Internet.
El punto no es el contenido o el tipo de película. Nadie propone (al menos yo no), que el cine de los directores locales deba orientarse al terror o la autoayuda, o cualquier otro género que se suponga taquillero. El punto es usar las herramientas de bajo costo que esas empresas y equipos han sabido aprovechar para promover sus productos y cocinar grandes éxitos internacionales, con presupuestos de producción independiente.

En pocas palabras: la astucia comercial e Internet son las herramientas disponibles para vender cultura cuando no se es parte del establishment.
Una limitación financiera no tiene porqué impedir que nuestra industria cultural siga creciendo. Porque, después de todo, ¿queremos vender cultura, no?