Las 10 películas argentinas Top ¿Demoliendo un cliché?

El reciente éxito de El secreto de sus ojos, con cifras de espectadores que no se alcanzaban desde hace muchos años, nos motivó a buscar los datos de otras películas argentinas que superaron la barrera de los 2.000.000 de espectadores.
Solamente 10 películas lograron semejante récord desde que se fiscalizan las entradas por el Instituto de Cine. La primera de ellas Martín Fierro (1968) de Leopoldo Torre Nilsson.
La marca máxima la retiene desde 1975 Nazareno Cruz y el lobo, la inolvidable película de Leonardo Favio, que convocó a más de tres millones y medio de espectadores.
La lista completa incluye otra película de Favio, Juan Moreira (1973) y otra de Torre Nilsson, El santo de la espada (1970). Estos dos directores son los únicos que pudieron romper dos veces la barrera de los 2.000.000. Esto los coloca también al tope de la popularidad.
La lista de los directores populares top se completa con Manuel García Ferré, Sergio Renán, María Luisa Bemberg, José Luis Massa, Héctor Olivera y Juan José Campanella. Este último se ubicó cuarto en el ranking. Favio sigue siendo, 35 años después de "Nazareno...", el más favorecido por el público.
Analizando la lista completa de las 10 más populares se puede poner en cuestión un cliché que suele correr suelto de cuerpo por nuestras pampas: "El cine masivo o popular es de mala calidad". Y a veces con el condimento de que ese cine es nacional ¿Quién no escuchó eso alguna vez?
Un buen ejercicio para superar la pobre mirada del cliché consistiría en evaluar, aunque sea en una mirada rápida, la calidad de estas películas, que son justamente las que, en un lapso de más de cuarenta años, prefirió el público argentino,contando solamente las nacionales. Va el ejercicio.
Evalúe el lector las cuatro películas nombradas más estas otras seis: Manuelita, La tregua, Camila, Patoruzito, La Patagonia rebelde, y El secreto de sus ojos.
Como en el aparentemente sencillo acto de evaluar una película subyace el riesgo de caer en subjetividades del orden de las preferencias culturales personales, valores estéticos o modas expresivas actuales, se podría limitar el análisis a considerar a cada película en una de estas dos categorías: digna o indigna de ser vista por el gran público. La categoría de digna la obtiene entonces un película, cuando logra las siguientes tres cualidades: a) técnicamente está bien realizada, b) posee a simple vista logros estéticos y narrativos que la destacan del resto, y c) trasmite valores temáticos que pueden, en el trazo grueso del análisis, considerarse positivos.
Si el lector no vio todas estas películas puede ayudarse, si es necesario, con los datos irrefutables del ranking, confiando en que es difícil que más de dos millones de personas se equivoquen en lo mismo al mismo tiempo. Quede claro que hablamos de películas.

No hay comentarios: