¡Qué feíto que queda! Yo le doy vuelta el cuadrito.

Esto pasó hace unos pocos días, pero ya se está convirtiendo en una de esas cosas que, por dejar de ser noticia fresca, comienzan a pasar inadvertidas.

Se sabe que el Premio Nobel responde a intereses variables, y se sigue esperando ver en la lista a nombres de gente para imitar. Se sabe que Estados Unidos es el país más violento de la Tierra, y se sigue esperando que alguna vez cambie.

Pero el Nobel de la Paz a Obama… cuando está mandando más militares a Afganistán, cuando fracasan sus misiones aparentemente pacificadoras, cuando mantiene la cárcel de Guantánamo, cuando es cómplice del golpe en Honduras, cuando instala nuevas bases militares en Colombia, cuando no define ni siquiera su vocación pacifista a futuro…

-Oiga don Nobel… ¡Qué feíto que queda! Es como para darle vuelta el cuadrito.

1 comentario:

Susana C dijo...

Y si probamos también a dar vuelta nuestro pensamiento y ver la parte positiva del asunto?:
Recibir un premio Nobel de la Paz, conlleva hacer honor a él y comprometerse con la causa - pese a las muchas presiones de su entorno q recibe el Sr. Obama y q dificultan sus buenas intenciones originales...
Y como no podemos cambiar a los demás pero si a nosotros mismos, mejor pensar positivamente y creer en la teoría del refuerzo positivo... Además, sólo es posible, aquello q creemos es posible... Asi q porq no creer q la paz tiene una chance justamente motivando a un americano - q en última instancia es un ser humano como todos los demás - para q se comprometa con ella?
Me gusta recordar también q la paz empieza en uno mismo, asi q mejor elijo un pensamiento positivo, en vez de añadir más negatividad al mundo ya q de esa manera, sólo se suma más de lo mismo...:)