Secuencia tiene 1 año. Apología del blog, la bitácora del siglo XXI

Secuencia cumple un año. Comenzó en agosto del año pasado, a instancias de dos necesidades: la necesidad de ordenar un poco los materiales de trabajo docente y la necesidad de obtener un espacio de expresión propio.
Por un lado, la recopilación y actualización de apuntes y otros documentos y textos en las fotocopiadoras (doy clases en más de un lugar) ya no me resultaba práctica hace un año, a lo que hoy se suma la frenética variación y renovación de la información, que hace que permanentemente incorpore novedades a la bibliografía y necesite poner a disposición de alumnos, colegas y eventuales lectores artículos frescos del día o de la semana. En este sentido el blog aportó una solución revolucionaria que me permite organizar y disponer en un solo sitio apuntes y notas, como también incorporar y resignificar fragmentos del pasado que por sí solos parecerían bibliografía obsoleta.
En segunda instancia se empezó a hacer realidad el sueño inimaginable hace unos años del medio propio. El clic se me produjo el año pasado, cuando estaba escribiendo un artículo sobre la producción audiovisual regional y comencé a preguntarme cómo difundirlo. Las opciones eran: suplicar para que lo publique un diario, una revista, un medio especializado, o bien hacer un apunte o mandárselo por correo-e a cuanta persona pudiera interesarle (y dispusiera yo de la respectiva dirección). Todas opciones insuficientes por sí mismas... En este caso la solución también vino de la mano del blog. La decisión fue muy sencilla: a publicar todo en el aire y facilitar el acceso a quienes tienen interés o necesidad de los contenidos producidos o post-producidos.
Pasó un año. Ahora Secuencia ha adquirido una identidad, tiene secciones nuevas, lectores obligados, invitados y visitas espontáneas de los sitios más insólitos, a los cuales ninguna forma de publicación convencional hubiera llegado. Se nutre de la producción propia y de la mirada con la que uno filtra y pone en valor pequeños fragmentos de esa inagotable fuente que es internet.
En los últimos años recorrí muchos kilómetros, conocí mucha gente, leí textos e intercambié con especialistas que me pusieron en sintonía con la nueva tecnología de comunicación accesible a un inmigrante digital como yo. Lo de Alejandro Piscitelli y otros autores me abrió la cabeza, tanto como los viajes. Más cercano a la tierra, Marcelo De la Torre me arreó, literalmente, con infinita paciencia, a las filas de la publicación virtual.
Finalmente, y como siempre hay alguien que sabe expresar las cosas con más precisión que uno, me identifico con una frase del nuevo libro de Henry Jenkins que estoy leyendo en este momento:
"Bienvenidos a la cultura de la convergencia, donde los viejos medios chocan con los nuevos, donde los medios populares y los corporativos se entrecruzan, donde el poder del productor mediático y el poder del consumidor mediático interaccionan de maneras impredecibles. La cultura de la convergencia es el futuro, pero está cobrando forma en nuestros días. Los consumidores serán más poderosos en el seno de la cultura de la convergencia, más sólo si reconocen y emplean ese poder como consumidores y ciudadanos, como participantes cabales en nuestra cultura"

2 comentarios:

PAblo dijo...

Según RAE:
La palabra desición no está registrada en el Diccionario. Las que se muestran a continuación tienen una escritura cercana.

* decisión

Felicitaciones por el aniversario!

Raúl Bertone dijo...

Gracias. Corregido.