Tantos hermanos que no los puedo contar


Hace unos días se concretó la conformación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños CELAC.
Pude enterarme -viendo Canal 7- de asunto tan importante como que por primera vez se reunirían los gobiernos de los 33 países que conforman el grupo. Luego, durante la cumbre, que seguí en directo por Telesur, pude ver un completo informe de Visión 7 internacional, uno de los programas especializados del 7.
En ese informe y en los dos enlaces de abajo hay información suficiente sobre la trascendencia del asunto, y como para empezar a interiorizarse en el tema.
Un aspecto de este asunto que me interesa destacar es que me sucedió que tuve la misma reacción que varias personas a las que le comenté sobre el tema: ¿33 países?
Y me puse a indagar, con Google Maps en mano, sobre esa región de la que tan poco nos hablaron en la escuela y de la que tan poco nos hablan en los medios cipayos.
Y efectivamente son 33. Somos 33 los países hermanos de esta comunidad que está naciendo. Hay países de inmensos territorios y otros de pocos kilómetros cuadrados; hay quienes hablan en español, portugués, inglés o francés; Hay países de los considerados emergentes y otros que aún son colonia; democracias y monarquías; unos que son pobres y otros que son menos pobres.
Celebremos esta nueva opción de integración y esperemos que se consolide como comunidad de naciones.

En memoria de Rafael Sans

Rafael era un chico grande. Solidario, con sensibilidad estética y muy preocupado por los temas sociales, la justicia y la libertad.

Como muchos de nuestra generación, apenas pasados los 20 años, se vinculó con una organización política y canalizó sus ansias de justicia en una militancia para la cual su vida estuvo muy comprometida desde el principio.

También como muchos en ese período, dio su vida; la entregó a una causa. Él la entregó con tanto compromiso que no dejó que se la arrebataran los genocidas. Se les adelantó; con sus 24 años intensos.

Hoy hubiera cumplido 60 años. Sus amigos y familiares sobrevivientes nos quedamos con ganas de saludarlo y de brindar con él.

El Bosque de la memoria de Rosario tiene una placa que lo recuerda. En el mural de España y Salta está su nombre.

Lo recordamos como el tipo bueno que fue. No es justo que gente así desaparezca. No es justo y nunca lo va a ser. Eso es la memoria.